Celos por un nuevo hermanito
Los celos por la llegada de un nuevo hermanito son muy habituales. La mayoría de los niños suelen sufrir a causa de la llegada de un nuevo integrante a la familia, incluso cuando no lo demuestran, o dicen estar totalmente emocionados y ansiosos por la llegada de este nuevo hermano. Es lógico que los hermanos vean a este nuevo bebé como alguien que viene a quitarles el cariño y el tiempo de sus padres. La realidad es que desde el momento en que llegue a casa el nuevo hermanito, los padres estarán más ocupados y aunque esto no signifique que se haya dejado de querer al hijo más mayor, es muy difícil hacerle entender esto a un niño.
Los celos se incrementarán aun más cuando el matrimonio solo tiene un hijo o hija, ya que el niño dejará de ocupar su lugar de privilegio y dejará de ser hijo único. Cuando se trate de un tercer o de un cuarto hijo, seguramente los niños ya estarán más acostumbrados a la idea de compartir a sus padres con el resto de sus hermanos.
En este contexto, es importante poner atención a los celos del hermano mayor y vigilar su comportamiento, poniendo los medios posibles para que el hermano mayor no esté celoso del hermano más pequeño que acaba de llegar.
Algunas de las formas más habituales como el hermano mayor suele manifestar celos por la llegada de un nuevo bebé son las siguientes:
- Cambios en su comportamiento. Es probable que el niño empiece a portarse mal para obtener la atención de sus padres. Hay que enseñarle al niño que ésta no es la mejor manera de conseguir mayor atención.
- Aparición de síntomas físicos. Estos síntomas son un intento del niño para llamar la atención de sus padres. A menudo, los niños pueden inventarse síntomas físicos falsos ya sea consciente o inconscientemente. Los mas habituales son los dolores de barriga, problemas para dormir, no comer, etc. En cualquier caso, es importante prestarle atención al niño, porque al fin y al cabo esta atención es lo que esta demandando y la necesita. También se debe de vigilar por si los síntomas son reales y no unos que han venido como un intento de demandar más atención.
- Cambios en el humor. El niño puede volverse irritable, contestar mal o enfadarse con mucha facilidad. La llegada del nuevo bebé puede estar afectándole emocionalmente y lo expresa a través de los cambios en su estado de ánimo.
- Comportamiento regresivo (regresión). Tras la llegada del nuevo hermanito, el niño puede actuar como si fuera más pequeño de lo que es y volver a hacer cosas que ya había dejado de hacer, como por ejemplo, usar un chupete, o volver a mojar la cama. Seguramente estará tratando de imitar al bebé para intentar captar la atención de los padres. Al ver que le dedican tiempo al bebé, es probable que quiera actuar igual para que también le dediquen tiempo a él
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