Depresión posparto
Aunque a priori una mujer pueda pensar que la llegada de un bebé solo le traerá felicidad, la realidad es que la depresión posparto es bastante habitual y la sufren muchas mujeres justo despuésde dar a luz. A menudo se puede confundir el simple agotamiento y el cansancio típico después del parto con esta condición clínica y psicológicamente más severa.
La depresión posparto se suele manifestar como una sensación de angustia y de melancolía que se siente después de haber dado a luz y puede aparecer por diferentes motivos. Pasamos a enumerar los más habituales:
- La llegada de un hijo requiere muchos cambios que son importantes en la vida de toda madre. La sensación de haber creado una nueva vida y de ver como el bebé empieza a crecer puede resultar muy complicado a nivel emocional. Es habitual sentir sentimientos y emociones entremezclados debido a esta nueva situación.
- Una madre también puede sentirse mal porque el niño ya no se encuentra en su interior. Si bien el nacimiento del bebé es el momento que había esperado durante todo el embarazo, puede resultarle difícil ver que el bebé ha pasado a ser un ser independiente de su cuerpo – aunque siga dependiente de la madre y de sus cuidados para sobrevivir.
- A otras madres les resulta difícil “compartir” el niño con el padre y también con otras personas.
- Otra de las causas que pueden llevar a la madre a sentirse angustiada y deprimida es que la madre puede sentirse abrumada ante la perspectiva de tener al niño a su cargo y de no saber como cuidarlo adecuadamente.
- No todas las causas de la depresión posparto son emocionales y ésta también puede deberse a causas físicas. En los días que siguen al parto, los niveles de hormonas de la madre sufren un cambio brusco hasta que vuelven a adecuarse a los niveles normales que tenían antes del embarazo. Estos desequilibrios hormonales pueden provocar cambios en el estado de ánimo e incluso provocar depresión. Sin embargo hay que saber distinguir entre una simple angustia y tristeza pasajera que pueda venir como consecuencia de haber dado a luz, de lo que se conoce como depresión posparto que es más grave y duradera.
Cuando los síntomas de tristeza, angustia y miedo persisten pasados unos días después de haber dado a luz, o incluso se incrementan, conviene consultar con un especialista para poder recibir el tratamiento adecuado.
