Segundo embarazo

Para muchas madres un segundo o tercer embarazo puede resultar más sencillo y menos estresante que el primero. Esto se debe a que el embarazo resulta conocido y se conoce de primera mano tanto los síntomas como las molestias propias del embarazo. Por este motivo, es más fácil asimilarlo, prepararse adecuadamente y sobrellevar cualquier molestia o malestar.

En el segundo embarazo se tienen muchos menos temores y menos dudas de los que se tenían en el primero. En el segundo embarazo, los síntomas que se padecen y las molestias resultan conocidas. Además, un segundo hijo apenas produce cambios en la vida familiar, mientras que la llegada del primer hijo sí produce cambios importantes. El miedo que se tenía antes de la llegada del primer hijo y las dudas que se tenían sobre si se podría afrontar bien la educación y cuidado del hijo eran mucho más intensos durante el primer embarazo.

También hay que tener en cuenta que cada embarazo es distinto, por lo que incluso los síntomas y las molestias de un segundo embarazo pueden ser distintos de los que fueron en el primero. Una mujer que ha tenido un primer embarazo con total normalidad y sin complicaciones, podría encontrarse que en un segundo embarazo sufre mayores molestias, vómitos y nauseas. El hecho de no haber sufrido molestias en el primer embarazo no significa que no los pueda padecer en el segundo. Igualmente, haberlos padecido en el primero, no significa que también se vayan a producir en el segundo embarazo.

Cuando el segundo embarazo llega poco despuésdel primero, puede llegar a ser algo agobiante ya que es probable que la madre todavía esté acostumbrándose a la maternidad. Lo normal es que la madre se encuentre muy ocupada cuidando del primer hijo y como consecuencia preste menos atención al embarazo de lo que lo hizo en el primero. La madre estará más cansada y podrá descansar menos de lo que lo hizo en el primero. Durante el primer embarazo la madre podía tomar precauciones para estar más tranquila y descansar más y mejor. Sin embargo tener un niño pequeño y estar embarazada de otro niño puede resultar agotador. En estos casos es importante contar con la ayuda de la pareja o de algún otro pariente o amiga, que pueda ayudar con el niño pequeño para que la madre pueda descansar, sobretodo en los últimos meses del embarazo cuando resulta más complicado atender al otro hijo debido al tamaño de la barriga. Como contrapartida, cabe señalar que cuando los hermanos o hermanas son muy seguidos, y pasado el primer/primeros dos años de vida, los hermanos pueden empezar a jugar y a distraerse juntos, lo cual supone una clara ventaja.

Los cambios corporales que se producen en el cuerpo de la madre tampoco son los mismos en el segundo embarazo. Lo normal es que la barriga empiece a expandirse bastante antes ya que los músculos que ya se estiraron durante el primer embarazo, empezarán a ceder antes. Si el primer hijo nació por parto normal, lo normal es que el segundo parto sea más fácil y rápido. El cuerpo de la madre ya ha pasado por un parto y la dilatación se producirá más rápidamente.

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